Escrito por Álvaro Terrón
14 de junio de 2010
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Crece la venta de la pildora del día después
La píldora del día después se dispensa en las farmacias sin receta médica desde hace nueve meses. Las críticas despiadadas sobrevinieron entonces al anuncio gubernamental. El PP acusó al Ejecutivo de promocionar el aborto y tachó la medida de "frívola e irresponsable". Las predicciones del Ministerio de Sanidad no aplacaron los ánimos, pero tranquilizaron a sectores más escépticos y menos fanáticos. "La pastilla del día después será un método anticonceptivo excepcional y de emergencia". Los primeros resultados sobre su uso corroboran las palabras de la ministra Trinidad Jiménez. Pero sólo a medias.
La liberalización en las farmacias de este medicamento disparó su consumo. Las ventas aumentaron un 87% el primer mes que se dispensó sin receta (octubre de 2009) y hasta un 112% hasta febrero de 2010. Las distribuidoras farmacéuticas también incrementaron sus ingresos. De 443.000 euros a 683.052 en los últimos seis meses. Un margen de beneficio del 54%.
Tras estos datos podemos hacer dos preguntas, la primera en tono serio y la segunda en tono humoristico:
1. ¿Es realmente moral esto?
2. ¿La habrán tomado las hijas ZP ya alguna vez?
Lo cierto es que el Ministerio de Igualdad defiende que el aumento de su consumo es consecuencia directa de la estrategia sanitaria y confirma el éxito de la medida. "La pastilla ha cubierto una demanda no satisfecha. Ése es nuestro triunfo", matizó la secretaria de Igualdad, Isabel Martínez, hace un par de semanas. Y yo pregunto ¿Es realmente igualitario que el hombre deje de usar preservativo y la mujer se tenga que llenar de hormonas por dentro el día después?, la respuesta parece clara, pero casualmente nuestro Ministerio de Igualdad no lo ve así, una razón más para prescindir de dicho Ministerio en tiempos de crisis.
> ADJUNTO: "Viva la promiscuidad, que tenemos píldora poscoital. (A más aborto, más calidad de vida)"












