Escrito por Álvaro.T.
22 de diciembre de 2009
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Mi lista de odiables: Ramoncin, el pollo asilvestrado de la izquierda
Ramoncín se atreve con cualquier cosa. Y, sino, que se lo digan a El Jueves, la revista de las portadas polémicas, que veía cómo su canal de vídeos en YouTube se cerraba a raíz de unas parodias sobre el cantante. Tanta repercusión tuvo la noticia que Ramoncín se echó atrás y retiró la denuncia. Y como si nada hubiera pasado…
En su línea, el vocalista madrileño reniega de su pasado como "El rey del pollo frito" y dice llamarse -ahora- José Ramón Julio Márquez. El mismo que, detrás de esa imagen de roquero asilvestrado, se operó la nariz para estar más guapo con la socorrida explicación de la desviación del tabique.
Y no hablamos de otro cuando recordamos que echó pestes de Operación Triunfo, aunque luego terminó siendo jurado del programa. El Jueves, último blanco de la ira de Ramoncín, “cree que la historia quedará aquí”, aunque ellos sigan “dando caña”, seguro que de forma más benévola con el cantante, después de que YouTube haya rehabilitado su cuenta de nuevo.
Conocido por sus gestos desafiantes y lenguaje altanero, Ramoncín se erigió en monumento como representante del punk en plena movida con dos canciones, Marica de terciopelo y Cómete una paraguaya; también con un rombo negro en el ojo derecho, de ésos que marcan carácter.
Su época de máximo esplendor duró cuatro años, durante los que sacó tres discos: Ramoncín y WC, Barriobajero y Arañando la ciudad. Música para la historia que “no ha escrito nadie nunca”, decía. Y todo “para salir del barrio y hacerse más famoso”.
Y un buen día, cuando los litros de alcohol empezaron a correr por sus venas, los escenarios ya no le querían como antes. Ramoncín consiguió no descolgarse de la fama, editando cuatro discos más en los ochenta, pero ninguno triunfó. Así que el cantante decidió aparcar la guitarra en el escenario y coger el micrófono de los debates de televisión.
Empezó como presentador de La Tarde de TVE -cuentan que para solventar cuentas con Hacienda- y más adelante colaboró como contertulio en Las noches de Hermida de Antena 3. De ahí fue fichado por la pública, de nuevo, para presentar Lingo un programa concurso singular que aguantó años en la parrilla. Hasta que un buen día subió la Oposición al poder y el programa llegó a su fin. “Sabía lo que hacía cuando apoyé al PSOE y era consciente de que tras el cambio de dirección en TVE no me iban a renovar el contrato con Lingo”, dijo.
Aún así y pensando que “incumplieron lo pactado” quiso denunciar al Ente. Ramoncín interpretó el despido como un hecho injusto que tenía directa relación con sus afinidades con el PSOE, así que se rebeló. El cantante ya era algo más que compositor de letras novedosas y contertulio: era amigo de Felipe González, de modo que José Ramón Julio Márquez reforzó su imagen pública de ideas avanzadas y firmes compromisos sociales y políticos para comenzar a asistir a debates televisivos, como Moros y Cristianos y Crónicas Marcianas.
Contertulio todoterreno A él le iba todo: desde hablar de los malos tratos a las mujeres, los inmigrantes y las dietas de adelgazamiento hasta la cirugía estética. Eso sí, que nadie se atreviera a entrometerse en su vida pública porque Ramoncín es de los que da a los fotógrafos.
Otro de sus frentes abiertos ha sido la lucha contra la piratería musical que duró 20 años. Se fue de la SGAE dejándola con los bolsillo llenos: “La SGAE está entre las primeras del mundo, juega en la liga de Japón, Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania. Cuando entramos, la sociedad recaudaba poco y mal y hoy recauda mucho y bien”. Aún así, se creó una larga lista de enemigos que promovieron una campaña en Internet contra Ramoncín por defender el canon digital, además de varias manifestaciones a las puertas de la SGAE.
Ramoncín, consciente de todo, mantuvo su papel e, incluso, se atrevió a criticar a Joaquín Sabina por el título de su disco Carretera y top manta. Tantos enemigos se creó que en su regreso a los escenarios en 2006, en la edición de ese año del Viña Rock, en Albacete, Ramoncín tuvo que suspender su actuación porque parte del público le lanzó diversos objetos cuando salió al escenario. Y como no le bastaban las críticas, después de haber apoyado un manifiesto -Otro timo no- en 2002 en contra del programa Operación Triunfo, en 2009 pasó a formar parte del jurado del programa. A eso se le llama ser coherente con las ideas: Ramoncín pasó allí ocho semanas, hasta que se fue sin dar. explicaciones. Así que con las mismas, nos despedimos con un “adiós y buena suerte”.












